martes, 13 de enero de 2015

Bread is the new office #Mi personal experiencia al estilo OITNB

¿Qué es una estúpida rutina? Es más bien una pregunta filosófica.

¿Podrían creer que pase un año en la esquina más oscura y tétrica de mi mente? De verdad, uno no cree ser capaz de cambiar la perspectiva de vida hasta que te ves obligado a hacerlo.

Claro que si lo pienso fría y honestamente fue por un tema de elección más que un tipo de sacrificio que estuve dispuesta a hacer. Fue como estar en un Litchfield personal, tuve mis limitaciones de tiempo, espacio, personalidad, degustación y rutina.


Yo era la enemiga número uno de las rutinas, son aburridas y sosas y rara vez pueden cambiarse a voluntad. Mucho menos cuando vives en una familia. Pero sin darse uno realmente cuenta todo lo que hacemos se vuelve una rutina.

Antes de este horrible año solía ir a trabajar temprano, revisaba mis pendientes mientras desayunaba en mi espantosa, pero completamente mía, oficina. Después ponía música y me enfrascaba a hacer órdenes, separaba los correos que iban llegándome por categorías y así hasta que daba la hora de la comida. Ahí me tomaba un descanso para salir o comer en mi lugar porque en las últimas fechas detestaba tener que ir al comedor a convivir con mis colaboradores… creo que esa pudo haber sido una de las primeras señales de que en el fondo sabía que ya no estaba del todo a gusto con mi trabajo.

La otra mitad del día era similar, separar correos, pendientes, hacer órdenes, resolver problemas laborales, escuchar música, escribir notas de cosas que leería o escribiría cuando llegara a casa. Hasta que daba la hora para irme.

No me declaro fan de conducir, la verdad es que es una de las cosas que me estresan pero más cuando voy acompañada. Porque si voy sola, sola yo con el auto, podría afirmar que es uno de los placeres que más adoro en la vida. Ese momento para mí. ¡Cómo lo extraño!

¿Y qué sucedió después de que la bomba estallara? Llegó el caos, mi intento desesperado por conservar y aferrarme a esa rutina que conocía al derecho y al revés.


Pero todo debe cambiar, los cambios se deben tomar siempre para bien. ¡Qué mentira más grande nos repetimos para no sentirnos miserables en dichas circunstancias que no podemos manejar!

Sin siquiera ser plenamente consciente de ello mi rutina se fue estableciendo. Las mañanas se volvieron casi tardes, mis días se alargaron por ende a las madrugadas. El almuerzo se volvió desayuno, la cena se volvió comida. Mis semanas eran de tres días, porque en el intermedio debía resolver problemas ajenos a mí, ser la conductora y chofer de todos, administrar los servicios de otros, los pagos de otros, las necesidades de otros, anteponerme. ¿Pero saben qué? Nadie me lo pidió, nadie me dijo que debía hacerlo. Simplemente me apodere del puesto porque me sonaba lógico y claro… ya se acabó todo esto, toda esta mierda de año y la pregunta de todos es “¿no vas a seguir con tu vida? ¿No vas a buscar trabajo?”

¿Cómo retomar algo que he olvidado? ¿Cómo ser alguien que ya ni siquiera reconozco? ¿Cómo? Si solo soy esta maraña de dificultades y emociones enredadas. De nervios destrozados y paranoia sobrevalorada.


Una mitad de mí quiere regresar a esa rutina aburrida pero confiable de oficina, a esos cafecitos de improviso que se agradecen a mitad de semana, a las pláticas frívolas y tontas, a un sueldo asegurado.
Pero la otra mitad de mí cree que es tal vez la oportunidad de cambiar mi vida por algo que de verdad ame hacer.
Antes de estudiar la universidad tuve la oportunidad de decidir ser chef. Admito que me dio miedo e incluso pereza. Que opte por el camino seguro y fácil, el que me llevaría a una vida normal y simple.
Ahora no lo sé, tengo esa oportunidad de crear algo delicioso y siento temor de no aprovechar esa oportunidad.


He pagado ya por una situación que no provoque, que fue ajena a mí. ¿Pero no sé qué haría Piper Chapman?


Xoxo,

GinTonic

lunes, 6 de octubre de 2014

El primer bacio

I´m a princess? Shut up!” –Mia-

Tenía 16 años cuando fui al cine a ver “El diario de la princesa” por supuesto en aquella época, como
cualquier típica adolescente de 16 años, me veía fatal. No tenía permitido usar maquillaje y sin la
         ayuda de blogs fashionistas o los nuevos programas de televisión que se dedican a explicarle a uno porque ciertas cosas se ven mejor en unos que en otros pues digamos que mi aspecto era simplon.

       Por supuesto que cuando vi la película de Anne Hathaway igual desee tener una transformación de estilo. 

        Debo confesar que aún no había tenido la experiencia del primer beso, por lo que además de
        romancear con la idea de un nuevo look esta película fue como un clic completo para mí en el sentido
          de anhelar a experiencia mágica de ese primer beso.



 ¡Ah las mujeres y nuestra capacidad de auto decepcionarnos!

Fríamente sentía que se me estaba acabando el tiempo del primer beso, la mayoría de mis amigas ya
habían pasado por esta experiencia. Ya no era una chiquilla de 15. ¿Es absurdo? Es como la presión
que empieza a sentir toda mujer al acercarse a los 30’s y aún ser soltera y sin señales de futuro
matrimonio. ¡Absurdo!

Pero así es y así se piensa cuando vive uno en una sociedad que te mira con ciertas expectativas de lo
que debes ser.

En fin, la presión aumento cuando vi “Jamás besada” ¿Esa sería yo? ¿La chica de más de 20 que jamás
había sido besada?

¡Ah las comedias románticas! La de cosas que nos enseñan ¿no?

Mi primer beso ocurrió cuando tenía 17 años, durante mi primera cita oficial con un chico. Fuimos al
cine, uno que estaba sobre insurgentes y que ya no existe por cierto. De fondo musical sonaba
“Mirror, mirror” de M2M ¿recuerdan a M2M? y entonces estábamos en la sala esperando empezara
la película.

Se inclinó hacia mí y me dijo algo de tipo “me encantaría besarte” o “tengo ganas de besarte”, algo así.


Recuerdo que mi pulso se fue al cielo, sentía que el corazón se me saldría del pecho en cualquier
instante y así acabaría todo, sin mi primer beso.

Así que lo más inteligente que se me ocurrió decir, para verme súper cool y despreocupada, como si
besar fuese algo de lo más normal en mis días púber/adolescentes “¿Y porque no lo haces?”

Y así fue, en ese instante todo lo que mis amigas me habían contado respecto a sus experiencias con el
primer beso cruzo mi mente.

Amiga A: “Y entonces me beso, pero fue tan fuerte que mis dientes chocaron contra el interior de mis labios y fue doloroso”

Amiga B: “Estábamos ahí sentados juntos cuando de repente me beso, me hizo abrir los labios ligeramente y me metió la lengua!!” (que escándalo por cierto)

Amiga C: “Pues fue X’s, un beso sencillito y entonces tuve que tomar la iniciativa y abrí un poco los labios y terminé mordiéndole el labio inferior”

Amiga D: “Babeaba! Me estaba babeando horrible! El peor primer beso jamás de la historia”

Todo vino a mi mente en una rápida guía de que hacer y qué no hacer.

Por supuesto, la práctica hace al maestro. Aún cuando no he sido una promiscua de los labios y no he
besado a muchos chicos en mi vida jajaja, creo que no soy mala para hacerlo.

        Una vez estaba viendo “Se busca” con Angelina Jolie y recuerdo que me quedó grabada la escena donde ella besa al protagonista de una forma taaaaaan “eres lo máximo” jajaja que cuando esa tarde llegó por mí *le novio me propuse besarlo de esa manera. Digamos que quedó complacido jajajaja.

           Pero igual llegue a besarlo como Amelie y fue raro, no siempre había éxito con mis inventos creativo jajaja.

            Durante años me fascinaba la idea de un buen beso, porque un beso es capaz de arrancarte un suspiro. 

           Ese simple acto puede ser íntimo y transmitir mucho.



Ahora ya no pienso en eso tanto, últimamente menos.

Pero es que ya he madurado, según un post que vi el otro día


Y todo esto viene porque hace como un mes pasaron en la tele “El diario de la princesa” y mi
corazoncito de pollo pequeño se emocionó al recordar todo lo que esta película representó para mí en
algún momento de mi frágil e inocente adolescencia. Jajaja el recuerdo de los inicios del 2000 fue lindo.


Lindo pero a la vez también estoy contenta de haber pasado ya esa etapa.


Baci,
GinTonic


lunes, 11 de agosto de 2014

Trent

“Nosotros somos Mística Espiral… el nombre es temporal”



Había un chico en mi preparatoria que tenía un piercing en la barbilla y eso le daba un aire de chico misterioso, eso y que además tocaba la guitarra y quería aprender a hacer tatuajes… era además divertido y casi perfecto (era muy bajo de estatura) con esa aura de futuro hipster jajaja

Como sea, el chiste de esta historia es que MTV está pasando nuevamente Daria en un cómodo horario (es sarcasmo para quien no haya entendido… ja ESPACIO ja ESPACIO DE NUEVO ja ) de las 11 de la noche. Que siendo francos cuando no tienes obligaciones estables que requieran te despiertes a las seis o siete realmente no importa… igual lo vería si lo pasaran a las 3 de la mañana.

¡Ah que recuerdos! Me pase la prepa tratando de ver Daria, y es que no tenía jamás tiempo para hacerlo porque estaba muy ocupada con la tarea y mis dramas juveniles de chavos. ¡Qué fresca era!
Y ahora que retransmiten el programa no puedo evitar pensar que Trent es exactamente igual al chico misterioso del inicio de esta entrada, ese que a mí y a mi grupito de amigas nos gustaba y que terminó andando con mi “mejor amiga” ¿ven como si había drama en mi adolescencia?

Por supuesto meditándolo a mi edad me pienso ¿qué demonios le veía? Ni era tan guapo o buen tipo… ¿sería ese maldito piercing que desafiaba las reglas?



Conclusión: si eres chico y queréis llamar la atención de una chavita súper fresca la respuesta correcta es TRENT.

Baci,

GinTonic

lunes, 7 de julio de 2014

Mi novio me maquilla

Esto tan hermoso que ven los hombres a diario en las mujeres no es obra de magia o suerte divina.  Noooooooooooooo!

Me temo que esto, la máscara que una mujer muestra al mundo, es el resultado de un cuidadoso y exquisito arte que consiste en jugar con luces y sombras sobre las distintas gamas de colores que ustedes del sexo opuesto no pueden alcanzar a comprender, es evidente cuando resulta común escuchar gritos de exasperación en los pasillos de belleza de los centros comerciales con sonetos similares a “Otro labial amor!?!?!?! Pero si ya elegiste veinte rosas!!!!”

Lo que ustedes, chicos, no saben es que no son veinte rosas….  NO ERA PENAL!!! (que desvarío tan grotesco e irresponsable de mi parte… :D sorry)

Este volviendo al tema, mi novio me maquilla no es sino que un TAG que circula por diversos canales de chicas de youtube, realizado por vloggers, booktubers y youtubers por igual. En lo personal me parecen muy divertidos y cuando tenga mi canal en línea (y novio cof cof) seguramente yo lo haré :D *Sonrisa colgate*

¿En qué consiste? Bueno la premisa es muy obvia y simple, el hombre de la chica debe realizar la titánica tarea de maquillarla a ella. Holly s***t, no caballeritos no es tan fácil como hacer quesadillas en comal.
Pa’ empezar hay que aplicar una base, que es como una crema con color… no, ni idea porque yo no uso eso. En realidad yo soy muy básica pal maquillaje mmm… mmm… tal vez por eso no tengo novio… mmm… jajaja.

Luego se coloca un “tapa ojeras” en la parte inferior de los ojos, se llama corrector.

Posteriormente se sella todo esto con polvo traslucido.

Y de ahí procedemos al delineado de ojos, que si el novio en cuestión posee un pulso de maraquero la chica puede darse por pintarrajeada.

Luego va el enchinado de pestañas con el complejo artilugio de tortura de su preferencia.

Fun Fact: yo no puedo enchinarme las pestañas con cuchara, no lo entiendo… no.

Siguen las chapitas… ojo chicos las chapitas o el colorete en las mejillas nooooo va en las mejillas, noooooo, las mujeres lo utilizamos para enmarcar los pómulos, sino va a parecer muñequita.

Terminas el rollo de los ojos con rímel.

Y aplicamos al final el labial.

Y listo! ¿verdad que esta fácil? ¿No?

¡Eeeeeeh pppppractiquen! ¿vale?


Ahora mueran de risa con el mejor video de “Mi novio me maquilla”



Baci,

GinTonic.

domingo, 22 de junio de 2014

Cinder

Soy la persona más mamona a la hora de leer. Y es que antes de comprar cualquier libro nuevo tengo que investigar si la historia realmente me va a gustar.

Así que más bien no soy mamona… soy exquisita.

Hace casi un año decidí aprovechar, según yo, una venta a meses sin intereses de la famosa librería Gandhi. Así que investigue en blogs de reseñas de libros para armar una lista suficientemente extensa porque decidí gastar un presupuesto de 2 mil pesos mexicanos en letras y papel. Yumi, yumi.

Mi lista consistía en 10 libros.

Al llegar a la librería, con pesar descubrí que algunos de los libros solo los tenían en idioma inglés o en formato electrónico.


Dos problemas, porque ya dije que soy exquisita para leer:

  1. No poseo un lector electrónico porque detestaba leer en pantalla. Era lo más cansado a la vista y además soy una puritana, amo la sensación del papel sobre las yemas de mis dedos y el peso de un libro sobre mis manos.
  2. Yo confieso, ante todos ustedes hermanos de las letras y ante Edgar Allan Poe, Shakespeare y Jane Austen que desde los años de primaria no leo un libro en inglés.


Pues así, no. Sé varios idiomas pero solo leo en español… c’est la vie.

Y así fue que me quede sin comprar Cinder de Marissa Meyer. Rogando a Dios que trajeran, algún día, el libro traducido y en físico a México (solo existe en español como e-book)

Peeero la semana pasada fui con mi hermana a la librería El Péndulo y la muy jija –como sí lee en ingles- se compró If I Stay de Gayle Forman y mientras yo buscaba algo nuevo que leer me tope con una pila enorme de los libros de Las Crónicas Lunares de Marissa  Meyer… got it? Ahí estaban las chicas, Cinder, Scarlet y Cress, y compre el primero.

Obvio (entra sarcasmo) nada tuvo que ver que mi hermana me echara porras diciéndome que leer en ingles resultaría muy sencillo. Tampoco tuvo que ver que el precio del libro fuera ridículamente más barato ¿alguién me puede explicar porque son más baratos los libros en inglés?

Pues nada, he bajado la guardia y rendido ante el dominio de los libros extranjeros y los e-books, han ganado (aún no he comprado alguno electrónico, estoy esperando mi lector para ello)

La culpa es de las editoriales, la mayoría de los libros que quiero leer solo los podría conseguir de estas formas.



Baci,

GinTonic

miércoles, 28 de mayo de 2014

WTF?! Simple, simple, simple (entrada no apta para amargos)

Soy una simplona de lo peor. Soy la víctima perfecta de cualquier cuenta chistes, porque además les pongo taaaaaanta atención que siempre me los creo. Son vivencias muy tremendas jajajaja

¿A quién no le gusta reir?

Bueno, esto combinado con mi reciente obsesión con Disney (estamos haciendo las paces las historias de princesas y yo ¿ok?)

Esta es una pequeña selección de las parodias que a mí me alegran cuando me pega la chipites.










Baci,

GinTonic

We aim to please

Es sexy, es rico, es un hombre de mundo y esta perturbado.

Este “utópico” nuevo tipo de hombre es la fantasía de las mujercitas que han leído Cincuenta Sombras de Grey.

Esta es la segunda parte de porque creo que ha tenido tanto éxito esta historia.

Hablamos de un romance al estilo “La Bella y la Bestia”, ya saben de qué tipo. Mujer inocente conoce a un chico malo, que además extrañamente siempre es rico, y trata de entender porque está trastornado. Pero seamos honestas, lo hace porque es apuesto y misterioso.

La novedad con Cincuenta es que es un “adicto al sexo”, pero no a cualquier clase de sexo sino al pervertido desvarío que es el sado. La nueva fantasía para la mujer moderna.

Ya hemos logrado una relativa equidad entre los géneros, casi gana lo mismo una mujer en la misma profesión que un hombre. Tenemos libertad de palabra, de expresión, de sexualidad y básicamente una mujer en occidente por lo general es independiente.
Así que cuando llega este nuevo estereotipo de príncipe azul a ofrecer una variante, que es además en la cama, la mayoría de las mujeres que le hemos leído dijimos “absolutamente sí”

Esta muy fácil, él es quien domina la situación entera.





Le perteneces en todo sentido y él no solo promete hacerte gritar de placer sino cuidarte, protegerte, tenerte como reina llena de lujos. ¿Qué persona, hombre, mujer o quimera se negaría?

Hay pasajes del libro, muy concretos, que se alejan bastante de la base del sado masoquismo. Más sin embargo resultan atractivos porque pueden ser fantasías ocultas simples de llevar a la vida real tipo: las ataduras, el sexo “no consentido”, la prolongación de excitación provocando una negación al orgasmo, privación de alguno de los sentidos, la delgada línea entre el dolor y el placer… etc… etc…

¿Con cuál quieren empezar mis queridos perverts?

¿Recomendaría el libro? Sí, es una trilogía fácil de leer, romántica, no es muy “el hilo negro” pero el excesivo cuidado que tiene el protagonista creo que es más la nota “hot” que las escenas relativamente explícitas*

Pero vale que no estoy muy inspirada, he terminado de leer ya el tercer episodio de esta saga y el resultado final me ha decepcionado. Prometo hacer una entrada con detalles de mi parecer y el lado oscuro de toda chica que considere ahora llevar una charla en serio con su “Diosa interna”


Baci,

GinTonic


*Hay libros con especificaciones más fuertes de las escenas de sexo.