miércoles, 21 de agosto de 2013

A good girl

GLOSARIO: 


  • Gigi Phillips – He’s just not that into you 
  • Claire Colburn – Elizabethtown 
  • Gin – Tengo ganas de ti 
  • Rosalie Hale – Twilight saga 
  • Jamie – Friends with benefits 
  • Tiffany Maxwell – Silver linings Playbook 






 “Tienes una forma extraña de ver el mundo, no puedes esperar que yo aparezca de la nada al final de una escalera eléctrica o que te sorprenda afuera del trabajo, esas cosas no pasan en la vida real…” 

Eso fue lo que dijo mi ex novio un día cuando le pregunté si en realidad quería estar conmigo o si solo era yo un capricho cumplido o una maldita distracción a sus horas muertas tras salir del trabajo. 

Tal vez en parte tenía razón, la vida real no es como una comedia romántica. Al menos no mi vida real. ¿Pero qué si quiero esperar eso? 

Tengo amigos que han hecho cosas increíbles por la mujer que les gusta, cosas maravillosas que no necesariamente se consideran románticas en el sentido tradicional. ¿Es malo esperar o desear tener lo mismo? 

 Hace unos meses tuve una cita, fue horrible por cierto, creo que ya lo había comentado en una entrada anterior. En fin, el sujeto no solo no me invitó el café sino que yo termine pagando su estacionamiento porque yo hago ese tipo de cosas y no solo con la gente con la que salgo sino con mis amistades o colaboradores, soy generosa porque me nace hacerlo. 

 Obviamente no soy de piedra, no es que lo haga por esperar una retribución equitativa. Pero sí de vez en cuando recibir una agradable sorpresa es lindo. ¿O no? 

Y yo, a diferencia de todas las chicas lloriconas que sienten lo mismo que yo al respecto, no culpo a los cuentos de hadas de esta mentalidad del príncipe azul… CULPO A HOLLYWOOD. 

Pero he de aclarar que no en el sentido de querer literal a un príncipe azul, en realidad soy yo la que vive en un Hollywood personal, en uno de referencias de carácter. Claro que solo a nivel inspiracional tipo “role model” no es como si quisiera ser otra persona. GinTonic ante todo, si, si. 

Entremos en materia. 

 Sé que todas las mujeres decimos lo mismo desde que vimos “He´s just not that into you” pero es verdad, todas hicimos clic empático con el personaje de Gigi Philips, la pobre mujercita de ilusiones que creía que todas sus citas eran potenciales posibles… así es como las mujeres les vemos el 90% del tiempo, es una realidad, acéptenlo. Y todas esperamos un final increíble como el de ella, que el chico en cuestión aparezca en nuestra puerta diciendo palabras cursis y dulces exponiendo esa fascinación irremediable por nosotras. 

Suspiros, suspiros al mil. 

Pero yo en lo personal no solo deseo un final de película como el de Gigi. Por sí no lo habían notado soy una excéntrica, una especie rara. Una loca. Por eso adoro a Claire Colburn de “Elizabethtown”, la rubia obsesionada con la ruta 60B que toma fotografías mentales de las cosas que le gustan. 


Yo una vez hice eso, no lo de la obsesión, sino el obsequio que le da ella al final al despistado sufridor que solo tiene en mente su desgracia, ni siquiera el drama de la muerte de su padre sino su “fracaso laboral”, bueno, bueno ya me salí del tema para los que no hayan visto la película Claire le regala a Drew un elaborado mapa con música de fondo. Admito que mi regalo era una versión más light de lo mismo, porque yo no le puse rutas pero sí arme un libro con discos, muchos discos, que representaban diferentes etapas del año que habíamos vivido juntos, un él y una yo. 

Triste… lo sé. 

 Next. 

Al inicio del blog ya había hablado sobre Ginebra o Gin así que esto me lo salto…. 

Y llegamos a Rosalie Hale. Si, si, es una vampira y no aplica a la vida real. Pero seamos francos ¿qué de lo que estoy hablando aplica a la vida real? Pensar en ella me hace sentir poderosa y sexy, again… ¡¡¡¡es una vampiresa!!!! 



¿Qué es más sexy que lo sobre natural? La adoro porque es una amargada en el exterior y en el interior es todo amor y ternura, demuestra fortaleza. Como yo comprenderé, yo soy un dulce… pero mi exterior es dureza pura, tengo que ser así por mi puesto y por mi rol familiar, no me puedo dar el lujo de ser débil. 

Mmm… ahora que lo pienso, a lo mejor por eso busco a un tipo que me defienda a veces, ósea… ya sé que soy muy independiente y que puedo solucionar muchas cosas (próximamente una entrada sobre cómo ser toda una Handy girl en el hogar) pero a veces… solo a veces quisiera descansar y dejar que otro decida el que hacer y el cómo hacerlo. 

… Silencio incomodo… 

Ok, ok, ¡ya! Seguimos… “Friends with Benefits” Una vez lo intente, debo ser honesta… pero no puedo, soy demasiado corazón y demasiado comprometida como para no querer siempre más. 

En eso envidio a Jamie, ella fue capaz de solo tener una amistad con ciertos beneficios hasta que se complicó todo… pero solo porque él se puso rarito, en una actitud a la defensiva. Jamie es divertida, está llena de confianza aunque pensándolo fríamente con ese cuerpo ¿quién no tendría confianza?... ¡maldita! ¬¬ jajajaja pero bueno, yo desearía ser capaz de “jugar tenis” con un amigo y no sentir esa necesidad de quererlo más allá de lo estrictamente acordado. 


Y por último está la neurótica de Tiffany Maxwell, está demente pero en el sentido rudo de la palabra. Esta dañada pero a la vez trata de salir, lo intenta. Adoro su forma franca de hablar, sin tabús o rastros de amabilidad. 

Yo peco de amable, peco de políticamente correcta, y miren que a diario me propongo ser grosera o ruda con alguien… pero no siempre lo consigo. 

 Así que… después de este deshebrado de personalidades a seguir, con finales donde el chico en cuestión se da cuenta de que se podría perder lo mejor que le ha sucedido en la vida, llegó a la conclusión de todo este drama: 

Cabe la remota posibilidad que mi ex tuviera razón, qué esa fijación por toparme con alguien que esté tan idiota al inicio de nuestro encuentro que no sé de cuenta de la joya que tiene frente a sus ojos, sea solo una barrera que no me deje llevar una relación normal con alguien, porque espero más, espero sorpresas y fuegos artificiales y sexo increíble y flores y corazones y más. 





Pero también, esa fijación puede ser lo que me mantenga optimista y que me lleve a encontrar algo que en verdad quiero vivir. Una experiencia única. 

Tal vez haga mal, pero yo estoy convencida de que tarde o temprano ocurrirá. Esa certeza es lo único que me mantiene convencida y aún con fe en el amor. 


Baci, 

GinTonic

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