Las
brujas fueron un tema que estuvo muy de moda a mediados de los 90’s y
principios del siglo XXI, su furor dio pie a series de televisión y películas,
así como el surgimiento a la luz de las famosísimas Wiccas. ¡Ah! ¡Qué tiempos aquellos!
Y
bueno, todos hemos sido testigos del éxito que tuvieron los chupa sangre y los
cadáveres andantes durante los últimos 5 años, y tal parece ser que lo que
sigue será el BDSM con la llegada a la pantalla grande del hombre más sexy de
la literatura erótica.
Pero,
porque siempre hay un stop en la cultura pop, hay fuertes posibilidades de que
las adorables hechiceras retomen su reinado.
¿Alguien
ya vio los promocionales de American Horror Story? O que me dicen del éxito
rotundo de Wicked y las brujas verdes del Mago de OZ.
Señores the season of the witch está próximo a regresar, así que tomen su escoba, desempolven sus calderos y busquen sus Grimoire.
Aquí
quiero hacer un paréntesis personal.
Me
encanta el tema de las brujas, creo que fue mi primer obsesión por lo sobre
natural.
Era
la preparatoria y mis tres amigas de ese entonces y yo estábamos listas para
armar un Grimoire, no, no éramos brujas, pero intentábamos investigar sobre las
Wiccas. Imaginaos ahora la limitada información que teníamos sin la maravilla
de internet, que ese si es invento seguro del diablo.
Hace
unos cuantos meses, en plena limpieza de armario, me tope con lo que me
correspondía a mí del famosisisimo e incompleto Grimoire. ¡Qué recuerdos! Fue
por esa época que jugué por primera y única vez la Ouija, además en uno de esos
Halloween llenaron el salón con piezas de pollo crudo y todos pensaron que
habíamos sido nosotras jajajaja
También
la noche colonial a la que fuimos, por cierto a la futura casa de conocimiento
universitario mío sin sospecharlo siquiera, con el par de chicos que jurábamos
eran unos vampiros y que nos seguían para todos lados.
Fue
divertido, y lo fue porque era una excusa de tener un grupo seguro. Teníamos
sentido de pertenencia y ese sentimiento de superioridad nos proporcionaba la
suficiencia necesaria para no ponerle atención a las idiotas chicas populares.
Pobrecillas, ellas y sus taranovelas ¬¬
Fin
del paréntesis personal.
¿Ustedes
tuvieron obsesiones adolescentes? ¿De qué trataban? ¿Aún conservan algo sobre
eso que les apasionaba de chicos?
Baci,
GinTonic
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