jueves, 22 de agosto de 2013

The Wicked Witch

Las brujas fueron un tema que estuvo muy de moda a mediados de los 90’s y principios del siglo XXI, su furor dio pie a series de televisión y películas, así como el surgimiento a la luz de las famosísimas Wiccas. ¡Ah! ¡Qué tiempos aquellos!




Y bueno, todos hemos sido testigos del éxito que tuvieron los chupa sangre y los cadáveres andantes durante los últimos 5 años, y tal parece ser que lo que sigue será el BDSM con la llegada a la pantalla grande del hombre más sexy de la literatura erótica.

Pero, porque siempre hay un stop en la cultura pop, hay fuertes posibilidades de que las adorables hechiceras retomen su reinado.

¿Alguien ya vio los promocionales de American Horror Story? O que me dicen del éxito rotundo de Wicked y las brujas verdes del Mago de OZ.






Señores the season of the witch está próximo a regresar, así que tomen su escoba, desempolven sus calderos y busquen sus Grimoire.

Aquí quiero hacer un paréntesis personal.

Me encanta el tema de las brujas, creo que fue mi primer obsesión por lo sobre natural.

Era la preparatoria y mis tres amigas de ese entonces y yo estábamos listas para armar un Grimoire, no, no éramos brujas, pero intentábamos investigar sobre las Wiccas. Imaginaos ahora la limitada información que teníamos sin la maravilla de internet, que ese si es invento seguro del diablo.

Hace unos cuantos meses, en plena limpieza de armario, me tope con lo que me correspondía a mí del famosisisimo e incompleto Grimoire. ¡Qué recuerdos! Fue por esa época que jugué por primera y única vez la Ouija, además en uno de esos Halloween llenaron el salón con piezas de pollo crudo y todos pensaron que habíamos sido nosotras jajajaja

También la noche colonial a la que fuimos, por cierto a la futura casa de conocimiento universitario mío sin sospecharlo siquiera, con el par de chicos que jurábamos eran unos vampiros y que nos seguían para todos lados.

Fue divertido, y lo fue porque era una excusa de tener un grupo seguro. Teníamos sentido de pertenencia y ese sentimiento de superioridad nos proporcionaba la suficiencia necesaria para no ponerle atención a las idiotas chicas populares. Pobrecillas, ellas y sus taranovelas ¬¬

Fin del paréntesis personal.

¿Ustedes tuvieron obsesiones adolescentes? ¿De qué trataban? ¿Aún conservan algo sobre eso que les apasionaba de chicos?

Baci,


GinTonic

No hay comentarios:

Publicar un comentario