martes, 11 de junio de 2013

Ciega

No fue hasta que mi cuerpo sintió un escalofrío a causa de “Love is blindness” bajo la voz de Jack White que lo comprendí.

NADA ES SEGURO. TODO CAMBIA.


Y no me refiero solamente al tema romántico que solo parecía ocupar mi mente en estos días, sino más bien al tema laboral.

Hace más de un año y medio que subí un escalón importante en mi carrera compristica, recuerdo que la idea de volverme la responsable de toda un área, por pequeña que fuese, se me antojaba aterradora. ¿YO? ¿JEFA? ¿Les cae?

Para empezar jamás había tenido a nadie bajo mi cargo ¿cómo carajos iba yo a obligar a alguien a seguir mis órdenes divinas? Además los ejemplos que había tenido no eran como que la panacea (adoro esa palabra) Mis “gurus” en el tema no existían.

Así que a fuerza de golpes y raspones de rodilla me decidí ser autodidacta. Y con lo dulce siempre llega lo amargo, por más “sweet boss” que uno quiera ser la gente tarde o temprano dejará de responder.

Es como la teoría de que los padres no pueden ser amigos de sus hijos ¿me explico? Y aún así esta Tonic no es capaz de ser una jefa de mano dura. Y es que no es mi culpa por completo, por supuesto, seguro es un rollo psicológico que algún día trataré con mi psicóloga inexistente.

Como una tonta, así me siento. Y por más que llore no me saco de la cabeza la idea de que la gente mal agradecida... en todos lados.

Cuando uno no quiere ver, porque aprecias a la persona, duele más al abrir los ojos.

C’est la vie…





¿Y qué tiene que ver “Love is Blindness” con esta queja laboral? Pues que en cierto modo mi gran amor por los últimos dos años ha sido mi trabajo y ahora sin previo aviso sufre otro cambio. Me han roto mi corazón laboral. ¡Oh Dios! What's happening?

Como dice U2 “A little death without mourning, no call, no warning…”

Baci,

GinTonic




No hay comentarios:

Publicar un comentario